Sukubos
Sigo sin tené suenho, qué curioso. Jyri, espero que te dé un doló.
Er jueve fui a una fiesta de cumpleanhos de una amiga de Sylvie (compi de piso), con Katha y un amigo de Sylvie. Una fiesta llena de mujeres veterinarias, y hacía una caló considerable. Antes de seguí sería conveniente revisá mis teorías sobre sexualidad y temperatura expuestas en el post "Otro puto dia gris". Güeno, como yo estaba en modo acoso-frontal attack-latin killer, mis compis de piso se despistaron por ahí y me cogieron la cámara digitá. Una vé que mi víctima capituló -tenía to las de perdé contra mí, las noches por encima de los 25 grados soy más letal que Mel Gibson en Arma Letal: "una vé me lié con 2 guiris en una misma fiesta con el viento en contra. Sólo 5 ó 6 personas en el mundo pueden hacerlo"- yo dejé de enterarme -obviamente- de que pasaba en la fiesta y qué hacían mis compis.
Er vierne por la tarde fui a pasá las fotos al ordenadó. Dios. Sukubos. Lo sabía.
Las 2 iban moraíllas, compi1 y compi2, pero más que ná lo hicieron pa hacerme danho. Cogieron mi cámara y se liaron a hacerse fotos dándose el LOTE SARVAJE ENTRE ELLAS!!! Obviamente no estoy autorizao a corgá estas fotos en er bló. No os podéis imaginá las 2 fotos. Una, un morreo descomunal. La otra, lengua con lengua en plan super gore. Dios.
Oigo ruidos en casa. Acaban de llegar. Dios, espero que no haya luna llena. Tambores en la lejanía. Ya vienen. He atrancao la puerta, pero sé que no aguantará. Yo soy er siguiente. Puede que estas sean las úrtimas líneas que escribo en este diario.
Rezad por la salvación de mi alma.
PD: Nunca, nunca, JAMÁ, dejéi que un vikingo os dé regalí.

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